Un Martes Santo de fe, música y devoción

Devoción y música vestida de raso negro
Una inmensidad de color negro con ribetes grana, verde, dorado y azul se agolpaba en la puerta del Museo de Semana Santa de Orihuela. Había llegado el momento, todos corrían de allá para acá para prepararse y ser puntuales a su cita anual, la del Martes Santo, esa que cualquier cofrade del Perdón espera con máxima ilusión cada año.
El orden se hizo pronto y la procesión comenzaba a organizarse cuando tres bandas al unísono anunciaban lo que estaba por llegar, a la vez que rendían homenaje a todos los cofrades y en especial al Portaguión para las procesiones de Martes y Viernes Santo de 2026, el Reverendo Don Manuel Antonio Bernabé Belmonte, tocando conjuntamente la marcha procesional ‘Seres de Luz’. Más de 300 músicos de las agrupaciones musicales ‘La Samaritana’ de Totana, ‘La Amargura’ de Lorca y ‘El Perdón’ de Alcazar de San Juan (Ciudad Real), llenaban de pasión, emoción e ilusión el gran momento de la salida.
Las puertas se abrieron y al toque de bocina salió el Portaguion, con la bandera en sus manos, esas que cubría con los tradicionales guantes de cuero blanco que todo homenajeado lleva durante las procesiones. Acompañado de los reverendos Don Víctor Gómez y don Carlos Gandía, cruzó el umbral de la puerta del Museo de Semana Santa.
La procesión daba ya sus primeros pasos hacia la Plaza de Santa Lucía donde ya centenares de personas esperaban la llegada de los nazarenos del Perdón. Las bocinas abrían paso junto a la Cruz Guía seguidos del pelotón infantil que llenaba la calle entera y en el que cientos de niños de todos los tercios de la Cofradía iban vistiendo ya de raso negro las calles, con la ilusión de poder dar sus caramelos a todos los asistentes y reencontrarse con sus allegados.
Tras ellos los tambores, el grupo de la Convocatoria de la Cofradía del Perdón, formada por músicos de la Escuela Municipal de Música de Redován, acompañados del toque de los clarines de los Heraldos anunciaban la llegada del Portaguion que también fue acompañado de sus seres queridos, así como de los cuatro tercios de la Cofradía.
El primer tercio, vestido de raso y verde, el de la Verónica, obra del escultor José Dies López y que porta en sus manos el lienzo con el rostro de Cristo, creado por el pintor oriolano Alfonso Ortuño, iba abriéndose paso acompañado de la Agrupación Musical ‘La Samaritana’ de Totana al son de marchas como ‘Corazón de Sevilla’, ‘Costaleros del Amor’, ‘Señor San Román’, ‘Sevilla en Primavera’, ‘En Vos Confío’, ‘Por los siglos de los siglos’, ‘Reina de Reyes’, ‘Gitano de Sevilla’, ‘Presentado a Sevilla’, ‘Judería Sevillana’, ‘Nuestro Señor’, ‘Reo de Muerte’ y ‘Oh pecador’.
Tras ellos, llegaba la grana, la que acompaña el raso negro del tercio de Nuestro Padre Jesús de la Caída obra de Francisco Salzillo, acompañada por el cirineo y el romano del escultor valenciano Felipe Farinós. Todo ello sobre el trono de plata del orfebre valenciano Orrico. Se trata de la imagen titular de la Cofradía y por ello iba muy bien acompañada, con el Quinteto de Metales ‘Ginés Pérez de la Parra’ compuesto por 28 músicos y escoltada por la Policía Nacional, Cofrade de Honor, así como la Centuria Romana de Nuestro Padre Jesús.
El raso dio paso al terciopelo con cíngulo azul del tercio que porta sobre sus hombros con paso firme, decidido y con sentimiento, pasión y devoción la imagen del Cristo del Cavario del escultor Valenciano Enrique Galarza Moreno sobre trono del orfebre granadino, Rafael Moreno. La imagen iba muy bien acompañada no solo por los costaleros y los nazarenos, sino por la Agrupación Musical ‘El Perdón’, que interpretó marchas procesionales como ‘En la Cena del Señor’, ‘A tu encuentro Nazareno’, ‘Un Rosario de vida’, ‘Tu Misericordia’, ‘Salud para los enfermos’, ‘Redención en el Calvario’, ‘Y que nunca nos falte’, ‘Santo es el Señor’, ‘Oh Pecador’, ‘Salve Rey de los Judíos’ ‘Padre Nuestro, en Ti Creemos’, ‘Seres de Luz’, ‘La Soledad del Cautivo’ y ‘Entrando a Jerusalén’.
Llegó el momento de la llegada de la Madre, de la imagen de María Santísima del Perdón junto con nazarenos devotos de raso negro y dorado y acompañada de los incensarios portados por los seminaristas del Seminario Mayor. La imagen del escultor bilbaíno Quintín de Torre sobre trono de Manuel Orrico, también procesionaba junto a la Agrupación Musical de ‘La Amargura’ de Lorca que llenaba de música las calles de Orihuela con marchas como ‘Alma Máter’, ‘Consuelo gitano’, ‘Orando al Padre’, ‘Juntos’, ‘Al que cree’, ‘A Jesús por María’, ‘Legión y Fe’, ‘Rosario de Esperanza’, ‘Nuestro Señor’, ‘Eterna Alianza’, ‘Al Rey de Reyes’ y ‘Reina y Señora de la Carrera’ con la que la Cofradía hace un homenaje al Paso Blanco de Lorca, así como ‘Ánima Christi’ y ‘Tu dulce rostro cautivo’.
Precisamente la música se hizo también protagonista junto a la devoción en la llegada al Santuario de Nuestra Señora de Monserrate tras una procesión que llegaba puntual al templo. La entrada del Portaguión, el reverendo don Manuel Antonio Bernabé Belmonte, iba seguida de La Verónica mientras sonaba ‘Por los siglos de los siglos’. Una vez en su interior la agrupación de ‘La Samaritana’ interpretó ‘Seres de Luz’. Por su parte Nuestro Padre Jesús de la Caída, hacía su llegada al son de su tradicional marcha ‘Christus a Venia’ que dio paso a ‘Amargura’, cuando ya cruzaba el umbral del Santuario. El Calvario llegaba con ‘Y al tercer Día’, pero también fue homenajeada en el interior de la iglesia con la marcha de ‘A la diestra del Padre’, mientras que María Santísima del Perdón concluía la procesión con ‘Reina de Reyes’ y hacía su entrada con ‘Reina y Señora de la Carrera’, para dar paso a su colocación en el templo con ‘Esperanza de María’ cerrando la Agrupación Musical de Lorca, una procesión donde la emoción, solemnidad y la devoción se daban la mano con una organización impecable.

Noticia redactada por: «Rocío Valle San Nicolás»